Culture Spain , Salamanca, Monday, November 11 of 2013, 17:00

“La ciencia gusta y cada vez impregna más la cultura popular”

La salmantina Eva Quintanilla presenta su primera novela, una historia de amor ambientada en un congreso científico real que fue conocido como “el Woodstock de la Física”

José Pichel Andrés/DICYT El amor y la física cuántica se unen en una misma historia contada por una madre a su hija adolescente con la esperanza de que sirva para superar la incomunicación que comienza a separarlas. Con este sugerente argumento, la salmantina Eva Quintanilla Tizón ha publicado su primera novela, March meeting (KRK Ediciones, 2013), una historia de ficción cargada de divulgación científica.


El título hace alusión a un congreso científico celebrado en 1987 y conocido como el Woodstock de la Física, por analogía al conocido festival de música de 1969. Aunque este congreso de la Sociedad Americana de Física se celebra cada mes de marzo, en aquella ocasión el encuentro fue excepcional, porque miles de científicos se dieron cita en el Hotel Hilton de Nueva York. El motivo de tanta expectación es que se acababan de descubrir materiales superconductores a alta temperatura y aquello abría las puertas a una revolución científica y tecnológica.


“Pensé que sería un escenario fantástico para una historia de amor”, asegura Eva Quintanilla en declaraciones a DiCYT. “Mi reto era escribir una historia bonita y entretenida" y "desde el principio supe que la ciencia iba a ser importante en ella, el valor añadido de esta historia, lo que la hiciera distinta”, asegura. Las ilustraciones de Javier Pérez Rodríguez consiguen amenizar aún más la lectura.

 

La trama gira en torno a Angélica, historiadora de la ciencia que estuvo presente en el gran congreso científico, donde conoció a Aaron, un físico apasionado de su trabajo que le sirve de guía en medio del caótico evento. En la actualidad, Angélica es madre de Sarah, una adolescente de 16 años con los conflictos propios de su edad. “Los personajes en varias ocasiones se comportan como partículas”, asegura la autora, que ha escrito un texto plagado de metáforas y de guiños a la divulgación de la ciencia.

 

Amor entre ciencia y sociedad


“Creo que la ciencia y el resto de la sociedad se quieren, como la madre y la hija adolescente, pero al mismo tiempo hay disfunciones, no se comprenden porque no se conocen de verdad”, afirma. “Pienso que la ciencia está de moda. Lo vemos en la comedia televisiva The Big Bang Theory, cuyos protagonistas son científicos, y en todas las policiacas con componente científico que han venido siguiendo la estela de CSI. Yo creo que la ciencia gusta y cada vez impregna más la cultura popular”, agrega.

 

Entre líneas y a veces de forma explícita, el lector puede encontrar en March meeting algunas claves de la divulgación científica. “No soy ninguna experta, pero estoy completamente de acuerdo con aquello de ‘si no eres capaz de explicarlo de manera sencilla, es que no lo has entendido bien’, que le atribuyen a Einstein”, comenta.

 

Ante el reto de escribir su primera novela, Eva Quintanilla asegura que ha ido descubriendo otras obras literarias con un importante componente científico, algunas de bastante éxito. “Creo que cada vez habrá más, soy optimista en ese sentido”, señala.

 

La ciencia, característica de la sociedad moderna

 

En cualquier caso, a pesar de actitud favorable de la sociedad ante cuestiones como la inversión en biomedicina, “la inmensa mayoría de los ciudadanos consideramos la ciencia ajena a nosotros, extraña, y por tanto no estamos dispuestos a hacer una verdadera apuesta por ella”, opina. “Nadie se ha molestado en decirnos que la ciencia es mucho más que ecuaciones y la tabla periódica de los elementos”, sino que “es una expresión cultural característica de nuestras sociedades, como el arte, y aunque sólo fuera por eso debemos defenderla, no sólo porque va a crear vacunas, sino porque es la forma de pensar que caracteriza a sociedades modernas como la nuestra”, apunta. “Para mí es tan grave no saber que Las Meninas las pintó Velázquez como pensar que los tomates no tienen genes, como leí una vez que le ocurría a gran parte de la población”, señala.

 

La ciencia como actitud vital


Eva Quintanilla nació en Salamanca en 1979, es licenciada en Humanidades por la Universidad de Salamanca y Máster de Periodismo UAM-El País, tiene experiencia en medios de comunicación y actualmente se dedica a la comunicación corporativa. Por eso, se considera una “persona de letras” si se atiende a la división más tradicional del conocimiento. Sin embargo, “para mí lo importante de la ciencia es la actitud vital, mental: ser analítico, curioso, estar abierto a que te convenzan de algo y cambiar de opinión. Una cosa es no ser científico y otra muy distinta es considerar que la ciencia no va contigo”, puntualiza.

 

Tras dedicar mucho tiempo a documentarse, considera que para escribir una buena novela sobre ciencia los ingredientes deben ser los mismos que para cualquier otra historia: "unos personajes atractivos, algo que contar y una historia que se vaya revelando a sí misma". Y en cuanto a la parte científica, “hay que ser honestos, no se trata sólo poner referencias científicas porque sí, sino que tengan coherencia y sentido para la historia”.

 

Presentación en Salamanca 

 

Eva Quintanilla presenta March meeting en su ciudad natal el próximo sábado, 16 de noviembre de 2013, a las 20:00 horas en la Librería Hydria (Plaza de la Fuente, 17). El acto será presentado por Juan Antonio Rodríguez Sánchez, profesor de Historia de la Ciencia de la Universidad de Salamanca.