Nutrition Spain , Palencia, Friday, April 21 of 2006, 21:41

El Itagra analiza la mejora del cereal a través del estudio de cuatro campos de ensayo en Palencia

Ubicados en Becerril de Campos, Cevico de la Torre, Soto de Cerrato, Osorno y Castrillejo de la Olma

Eduardo Plaza/DICYT El Centro Tecnológico Agrario y Alimentario (Itagra.ct), dependiente de la Universidad de Valladolid y ubicado en el campus palentino de La Yutera, ha procedido a la siembra de distintos campos de ensayo de cereales por toda la provincia, con el fin de analizar diferentes variedades de cereal, así como diversas técnicas de laboreo y la acción de algunos fertilizantes. Concretamente se han plantado cuatro campos repartidos en ocho localidades, que forman parte de la red nacional de ensayos de variedades de cereal (cebadas y trigos de otoño y de primavera) que tiene establecido Itagra.ct con la Diputación con semillas de distintas casas comerciales facilitadas por el Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León (Itacyl).

 

Estos ensayos están localizados en las localidades de Becerril de Campos, Cevico de la Torre, Soto de Cerrato, Osorno y Castrillejo de la Olma. "Seguimos ensayando con las novedades que ya hay en el mercado, con las variedades nuevas que no conocen los agricultores y se comparan con 2 ó 3 que año tras año se dan en el campo. Es para ver si las variedades que sacan las casas comerciales son mejores, peores o iguales que las que hay", explica a DICYT Manuel Calvo, responsable del Área de Producción Vegetal del Itagra.      

 

Asimismo, desde hace tres años, el Centro Tecnológico Agrario lleva planteando ensayos encaminados a evaluar las distintas técnicas de agricultura de conservación, por lo que se ha dispuesto en la Escuela de Capacitación Agraria de Viñalta (Palencia) un ensayo de cereal (cebada) con cinco máquinas de siembra directa procedentes de las principales marcas que operan en Castilla y León.

 

También se ha establecido un ensayo en el término municipal de Boada de Campos, donde el factor a estudiar es la técnica de laboreo (tradicional, mínimo laboreo y siembra directa) en cereales (trigo, cebada y avena) y leguminosas (veza).

 

En lo que al abonado se refiere, un total de siete casas comerciales participan este año en un ensayo en la localidad de Valdeolmillos, donde se realiza un estudio comparativo con 14 fertilizantes de una única aplicación presentes en el mercado sobre cereal (trigo) en siembra directa.

 

Visitas en junio y análisis en julio

 

La siembra de los campos de ensayo de cereales se suele realizar en los meses de otoño (dependiendo de las lluvias) aunque también hay algunos que se realizan a finales de enero o en febrero. En junio los agricultores realizan, junto a miembros del Itagra, visitas a los campos de ensayo para comprobar de primera mano cómo han evolucionado esos cereales. El año pasado acudieron más de un centenar de agricultores a la visita programada al campo de ensayo de Becerril de Campos.

 

Al mes siguiente, en julio, los técnicos del Centro Tecnológico Agrario, analizan los resultados obtenidos. "Analizamos cuántos kilos ha dado cada explotación, qué peso específico y qué cantidad de proteínas tiene el trigo o la cebada. Después, en agosto, emitimos el informe de las mejores variedades y luego lo comunicamos en agosto o septiembre intentando que valga para que los agricultores comprueben las variedades que les puedan interesar para su siembra y puedan comprar la semilla", manifiesta Manuel Calvo. Los agricultores palentinos pueden conocer los resultados de estas siembras a través de la Cámara Agraria, los comunicados del Itacyl, los sindicatos agrarios o los medios de comunicación.

 

Estas actuaciones, emprendidas por el Itagra.ct (a través de su Oficina de Transferencia de Resultados de Investigación) con la colaboración de la Diputación de Palencia y la Cámara Agraria Provincial, se enmarcan en la línea de satisfacer las necesidades que demanda el sector y en pro de conseguir una mayor competitividad y equilibrio para todos sus agentes integrantes.

 

 

Agricultura de conservación y siembra directa 

Las técnicas de siembra directa consisten en establecer un cultivo anual que no ha sufrido ningún tipo de laboreo previo en, el que se ha procurado mantener el suelo cubierto mediante la distribución homogénea de los restos del cultivo anterior, evitando la compactación excesiva por el paso de la maquinaria y el ganado y controlando las hierbas previamente a la siembra. El objetivo es trabajar mediante una agricultura de conservación. "Se trata de dar al suelo lo que te pide, no provocar una erosión excesiva, dar al terreno lo que te va a pedir, no sacar de él más de la cuenta porque si no, al cabo de 10 ó 15 años te quedas sin el suelo", especifica a DICYT el responsable de I+D del Área de Producción Vegetal del Itagra, Manuel Calvo.

Este tipo de técnicas conlleva una serie de ahorro de tiempo, necesidades de maquinaria y combustibles fósiles, lo que repercute en una reducción de los costes del agricultor. "Puede que al cabo del año me haya gastado 50.000 pesetas en sacar adelante un campo de trigo o cebada, mientras que con la siembra directa igual me gasto 40.000 por hectárea", concluye Calvo.