Nutrition Spain León, León, Friday, September 12 of 2008, 16:59

El establecimiento de corredores en Asturias y León contribuirá a la conservación del oso pardo

Un estudio analiza la viabilidad de crear vías de comunicación entre las dos poblaciones existentes para fomentar el intercambio genético

IGC/DICYT "Este estudio es básico para afrontar el reto de la conservación del oso pardo en la Cordillera Cantábrica". Así define el presidente de la Fundación Oso Pardo, Guillermo Palomero, el Estudio del corredor entre las poblaciones cantábricas de oso pardo, un trabajo presentado la pasada semana en el que, mediante Sistemas de Información Geográfica (SIG) se ha analizado la viabilidad de la creación de dos corredores, uno en la vertiente asturiana y otro en la leonesa, que conecten las dos poblaciones de osos que actualmente sobreviven en la zona. El estudio es la primera fase para construir estos corredores, que pueden empezar a dar resultados en una década.

 

Según ha explicado a DiCYT Guillermo Palomero, el estudio parte de las conclusiones establecidas por el análisis genético de las dos poblaciones de oso pardo en la Cordillera Cantábrica, la oriental (con 30 ejemplares distribuidos por la comarca leonesa de Riaño, la montaña palentina y cántabra) y la occidental (con unos 100 individuos en el Alto Sil, montes de Lugo y Asturias). Los genetistas del Museo Nacional de Ciencias Naturales establecieron que ambas poblaciones presentan diferencias genéticas y que se encuentran aisladas entre sí. Sólo constataron el intercambio de zonas de dos machos, que sin embargo no llegaron a reproducirse.

 

En estas condiciones, el intercambio genético, la reproducción entre ambas poblaciones, parece fundamental para la supervivencia de esta especie en la zona. Así, una de las opciones que contemplaron los técnicos de la Fundación Oso Pardo, que realizó el estudio en colaboración con la Fundación Patrimonio Natural (Ministerio de Medio Ambiente) y la Obra Social de La Caixa, fue la creación de corredores que conecten ambas poblaciones, aisladas por un sector de unos 50 kilómetros de longitud donde proliferan las infraestructuras que comunican Asturias y Castilla y León (autopista del Porma, ferrocarril Gijón-León, futuro Tren de Alta Velocidad, etc.). "Esta solución ya se ha ensayado con éxito en Estados Unidos y Croacia", relata Palomero.

 

Compromisos

 

Otra opción barajada por la Fundación Oso Pardo era trasladar directamente ejemplares de una población a otra, aunque se de momento se ha deshechado porque "entraña riesgos" y "hay que ver cómo evolucionan, ya que de momento ambas están creciendo". Así, en el estudio se han integrado en un Sistema de Información Geográfica los datos relativos a la calidad del territorio en función de su potencial valor como zona de tránsito de osos (grado de vegetación, infraestructuras, presión humana), elaborando diversas opciones para establcer los corredores (ver imagen).

 

La siguiente fase del proyecto, según Palomero, es llegar a acuerdos tanto con las adminstraciones como con las empresas para establecer las vías de comunicación y comenzar las actuaciones (reforestación, permeabilización de las infraestructuras, etc.). El presidente de la Fundación prevé que estos trabajos puedan comenzar a lo largo de 2009, aunque sus frutos comenzarán a vislumbrarse en el plazo de una década. Palomero también resaltó el compromiso actual con el objetivo de conservar el oso pardo de las administraciones (estatal, regionales y locales) y empresas como Adif.