Culture Spain , Burgos, Tuesday, July 18 of 2017, 13:36

Una exposición sobre la exploración, la comprensión científica y el simbolismo de las montañas

La muestra inaugurada hoy en el MEH, realizada en colaboración con la Obra Social “la Caixa” y Fundación Caja de Burgos, está formada por más de 200 piezas procedentes de diferentes instituciones y museos

MEH/DICYT La Sala de Exposiciones Temporales del Museo de la Evolución Humana acogerá hasta el 17 de diciembre la exposición ‘Montañas. Entre el Cielo y la Tierra’, realizada en colaboración con la Obra social “la Caixa” y Fundación Caja de Burgos. La muestra ha sido presentada esta mañana por Mar Sancho, directora general de Políticas Culturales; Juan Luis Arsuaga, director científico del MEH; Jorge Gutierrez, director comercial de Banca Privada y Banca Premier de Caixabank en Castilla y León, y Rubén Requejo, responsable de Alianzas de la Fundación Caja de Burgos.

 

La muestra, con entrada libre, trata este tema desde el punto de vista físico, espiritual y científico. Desde tiempos remotos la montaña ha supuesto un reto físico para los seres humanos y también un terreno para la comprensión, dado que flora, fauna, geología, geografía climatología y otras ramas del saber tienen su expresión en estos reductos de la naturaleza. Finalmente, la montaña es símbolo de la espiritualidad; por su propia configuración vertical es el camino de acceso a lo celeste, el lugar idóneo para comunicarse con los dioses.

 

Esta muestra está formada por más de 200 piezas procedentes de diversas instituciones de Madrid: Museo Nacional del Prado, Real Jardín Botánico, Museo Nacional de Ciencias Naturales, Museo Geominero, Colección José María Prieto y Biblioteca Histórica Marqués de Valdecilla de la Universidad Complutense, Instituto Geográfico Nacional e Instituto Histórico Isabel la Católica de Madrid. También se ha contado con piezas procedentes de colecciones particulares.

 

Tres grandes secciones

 

La primera de ellas hace referencia a ‘La Morada de los Dioses’, que se ilustra con rollos chinos relativos a la montaña y al Tao; piezas etnográficas nepalíes (banderas y molinos de oración) y la maqueta de un ‘chorten’ del Himalaya.

 

El segundo apartado se corresponde con ‘La Montaña y la Ciencia’. De la mano de figuras claves del estudio de la montaña se hace un recorrido cronológico por la historia de las exploraciones e investigaciones de los naturalistas y precursores. Se muestra esta temática a través de libros (entre los que destaca el ‘Aparato para la Historia Natural Española’ de J. Torrubia, el primer paleontólogo español) y de la exhibición de fósiles.

 

Otro apartado de la muestra habla de H.B. de Saussure y su ascensión al Mont Blanc, con la que inicia una nueva forma de estudiar el planeta y en especial la alta montaña, naciendo el alpinismo. Desde finales del XVIII aparecen nuevos estudios que acabarán con la idea de un planeta inmutable desde su creación.

 

El clima y vegetación de las altitudes se muestra a través de la obra de A. Von Humboldt y de las expediciones botánicas españolas del XVIII por América (ilustraciones y pliegos de herbarios y semillas de Ruiz y Pavón, Mutis, Expedición Malaspina…). El apartado ‘La Montaña más alta del mundo’ muestra la hazaña de la medición de las montañas a través de instrumentos y personajes más relevantes como Martínez de Pisón. Aquí también se muestran las montañas del mundo y su formación. Así, se pueden ver rocas, componentes fundamentales de la fisonomía de las montañas, y los volcanes, entre ellos el Teide.

 

En otro apartado de la exposición se explica la formación de las montañas: se pone de manifiesto la teoría que actualmente explica la formación de las montañas como parte, o resultado, de la dinámica general del planeta: la tectónica de placas, ilustrada con una maqueta. Se exponen algunos de los fósiles recogidos a ocho mil metros de altura en el Himalaya que dieron la pista sobre la formación del planeta.

 

El tercer apartado de la exposición se dedica a la ‘Exploración histórica’ de las cumbres montañosas y se inicia con la frase “Cuando todo indica que por un lugar no se puede pasar, es necesario pasar. Se trata precisamente de eso” de Albert Mummery (1855-1895), uno de los mejores alpinistas de la historia. Se completa con la recreación de un campamento de altura en un ataque a un ochomil, con el material procedente de la expedición española liderada por Carlos Soria.

 

La exposición se completa con un ámbito dedicado a ‘Paisajes de Montaña’ donde las obras, cedidas por el Museo del Prado, de Jaime Morera, Carlos de Haes, Antonio Muñoz Degrain y Aureliano de Beruete, ilustran algunas de las mejores consecuciones.

 

Colaboración público-privada

 

Esta exposición, que se enmarca en el acuerdo que mantienen la Obra Social “la Caixa” y Fundación Caja de Burgos con la Consejería de Cultura y Turismo, a través del Museo de la Evolución Humana, con el objetivo de difundir y promover la divulgación científica, es la tercera de un ciclo que ha incluido otras dos exposiciones en torno al reino animal y a la naturaleza: ‘Bestiaria. El descubrimiento de un reino’ y ‘Txalupak y carretas’.