Social Sciences Mexico , México, Thursday, November 26 of 2020, 10:49

Problemas asociados a COVID-19 en estudiantes de posgrado

La pandemia ha dado a relucir la deficiencia en herramientas de enseñanza-aprendizaje para modalidades en línea por parte de los tutores, pero también la falta de adaptación de muchos estudiantes

Crisalejandra Rivera-Pérez/CIBNOR/DICYT Los estudiantes de posgrado en México son una mínima fracción de la población en México. En el país, actualmente, se encuentran cursando posgrado 237 mil 617 alumnos totales. Sin embargo, solo una fracción concluye el posgrado por diferentes factores, tanto individuales, sociológicos como académicos, y en este año 2020 se ha sumado otro factor que ha puesto en revolución no únicamente el sistema educativo de los posgrados nacionales, sino también los trabajos de investigación que realizan para lograr ser acreedores a un grado académico, ya sea maestría o doctorado.


En un reciente análisis de la Unidad de Educación a Distancia del Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste S. C. (Cibnor), se ha dado a relucir que los estudiantes de posgrado se han visto fuertemente afectados por la pandemia de la Covid-19 que inició en México en febrero de 2020. No únicamente las clases se han visto afectadas, generando la migración obligatoria a modalidades virtuales por diferentes plataformas como Google Meet, BlueJeans, entre otras.


Además, ha evidenciado que no solo los estudiantes no estaban preparados para este cambio; en muchos casos, los profesores tampoco. Este cambio drástico ha dado a relucir la deficiencia en herramientas de enseñanza-aprendizaje para modalidades en línea por parte de los tutores, pero también la falta de adaptación de muchos estudiantes a estas nuevas tecnologías, ya que no todos son capaces de mantener su atención en las clases virtuales.


Así mismo, los trabajos de investigación que forman parte esencial de la tesis de los estudiantes se han visto afectados por el cierre de las instituciones y laboratorios donde requieren hacer sus trabajos de investigación; en algunos casos más afortunados, algunos estudiantes tienen acceso a laboratorios pero con un aforo mínimo y con personal escalonado durante la semana, lo que limita la retroalimentación entre estudiantes.


Además, existe un gran desabasto de reactivos de biología molecular, debido a que están siendo redirigidos para las pruebas de Covid-19 en laboratorios especializados. Sin embargo, el cierre de las instituciones y la falta de trabajo experimental es uno de los pocos problemas que enfrentan los estudiantes; otro relacionado es la falta de muestras necesarias para poder trabajar en el laboratorio, ya que el trabajo de campo también ha sido cancelado temporalmente, no sólo para colectas biológicas sino también para la realización de encuestas personalizadas.


Aunado a esto, el proceso de publicación, mismo que es requisito para muchos estudiantes de doctorado y con algunas excepciones para estudiantes de maestría, se ha visto ralentizado por la gran afluencia de información dirigida al estudio de Covid-19, retrasando el proceso de evaluación por pares de los trabajos de investigación de otros campos.


Sin embargo, a pesar de todas las vicisitudes que están enfrentando los estudiantes, tanto directores de tesis como cotutores han ayudado a los estudiantes a re-estructurar sus trabajos de investigación, ya sea mediante la diminución de objetivos del trabajo, modificación en el número de muestras a analizar, o bien cambio de tesis a una modalidad de análisis de bases de datos existentes (e.g. bioinformática, modelación, etcétera), o incluso de revisión, de manera que afecte lo menos posible las estrategias de trabajo para lograr contestar su pregunta de investigación y cumplir con los requisitos necesarios para poder ser acreedor a examen de grado en sus respectivas instituciones.

 

Aunque, en algunos casos muy desafortunados, aun cuando los estudiantes tienen todo el material para graduarse, existen instituciones que no permiten los exámenes virtuales, por lo que tienen que esperar a la reapertura de su institución.


Es claro que tanto las instituciones como los tutores responsables de los estudiantes de posgrado están buscado estrategias para solventar los diferentes problemas de los estudiantes; sin embargo, la realidad es que la apertura de las instituciones y el re-establecimiento de las actividades académicas y de laboratorio no parece tener una fecha próxima, lo que ha causado una gran incertidumbre entre los estudiantes, al grado de generar estrés y ansiedad, lo que ha disminuido la eficiencia en su trabajo de escritorio, mismo que actualmente realizan la mayoría de los estudiantes.