Environment Spain , Castilla y León, Friday, January 08 of 2021, 09:32

El IRNASA y el IBGM se convierten en nuevas unidades de excelencia de la Junta de Castilla y León

Los dos centros del CSIC obtienen una financiación de 850.000 euros para reforzar la investigación científica en los próximos cuatro años

DICYT La Consejería de Educación de la Junta de Castilla y León ha concedido ayudas al Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (IRNASA, centro propio del CSIC) y al Instituto de Biología y Genética Molecular (IBGM, centro mixto del CSIC y la Universidad de Valladolid) como nuevas unidades de excelencia en el marco de la Estrategia Regional de Investigación e Innovación para una Especialización Inteligente (RIS3) de Castilla y León 2014-2020, cofinanciadas por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional. Cada uno de los centros recibirá 850.000 euros para desarrollar su plan estratégico de investigación en los próximos cuatro años.


En el caso del IRNASA, centro dedicado a la investigación agrícola, ganadera y medioambiental, su futuro inmediato está en el nuevo Campus Agroambiental de Salamanca, donde se trasladará en los próximos años. Con esta financiación, este instituto del CSIC espera reforzar su personal investigador, técnico y administrativo para iniciar esa nueva etapa en las mejores condiciones.


“Pretendemos atraer talento español y extranjero”, destaca su directora, Mar Siles. Después de más de una década lastrado por la crisis económica, el IRNASA ha comenzado a recuperar investigadores y en los últimos dos años ya se han incorporado dos científicos titulares, así que ahora, como unidad de excelencia, la intención es seguir en esta línea.


Además, otro gran objetivo es la internacionalización a través de una mayor presencia en proyectos europeos. Aunque diferentes grupos de investigación del centro ya participan en varios, la meta es conseguir más fondos a través de las convocatorias competitivas más exigentes. “Tenemos que ser más fuertes y reforzar todo el instituto. En los últimos años, hemos mejorado todos nuestros indicadores y por eso hemos logrado ser unidad de excelencia, pero hay que seguir creciendo”, destaca la directora.


Solicitar esta unidad de excelencia ha implicado redefinir la misión y los objetivos del centro, así que esta nueva financiación servirá para reforzar los grupos de investigación ya consolidados, pero también para abrir la puerta a nuevos equipos. “El IRNASA es multidisciplinar, se dedica a estudiar todos los aspectos de los ecosistemas de nuestro entorno, como la dehesa: suelos, aguas, animales, plantas o plagas. No obstante, queremos seguir incidiendo en esa característica y es posible que introduzcamos nuevas líneas de investigación”, apunta Siles. Del mismo modo, el centro aspira a seguir ampliando los servicios científico-técnicos, que están orientados a dar servicio al sector primario.

 

Mejoras para el IBGM


Por su parte, el IBGM pretende mejorar sus infraestructuras. “Tenemos servicios muy potentes, como el de citometría, el de microscopía y el animalario, pero necesitamos actualizar su equipamiento, que es muy costoso”, declara su director, Carlos Villalobos. En los últimos años, estas carencias han impedido la llegada de investigadores de alto nivel. Por ejemplo, “el animalario se nos ha quedado pequeño incluso para nosotros, así que es difícil atraer a científicos que estudian enfermedades en modelos animales”. Aunque la financiación lograda no es suficiente para renovar este tipo de instalaciones, será un primer paso decisivo para su mejora.


El instituto está dividido en tres unidades de investigación: Fisiología Celular y Molecular, Inmunidad Innata e Inflamación y Genética Molecular de la Enfermedad. En este sentido, “somos un centro heterogéneo, pero en el fondo estamos investigando todas las enfermedades más prevalentes salvo las infecciosas”. Sin embargo, la pandemia de COVID-19 ha hecho que el IBGM también obtenga financiación para abordar también ese campo. Así que ahora “nos interesa potenciar toda la investigación de excelencia y en particular las terapias avanzadas”, comenta el director en referencia a la terapia celular, la terapia génica y la inmunoterapia. “Somos competitivos pero necesitamos nuevos investigadores principales o apoyar a los grupos que ya se dedican a este campo”, añade Villalobos.


Como Unidad de Excelencia, se abren nuevas oportunidades para financiar a jóvenes investigadores que, a su vez, puedan atraer más fondos. El centro también espera favorecer visitas, reuniones e intercambios con investigadores relevantes en el ámbito internacional. Asimismo, pretende profesionalizar las solicitudes de proyectos europeos, crear un comité científico externo o mejorar su comunicación, entre otros objetivos. En el horizonte está la solicitud de un nuevo grado en Biomedicina y Terapias Avanzadas por parte de la Universidad de Valladolid, que mejoraría la posibilidad de captar a los estudiantes brillantes de este campo.


La excelencia del CSIC en Castilla y León


La concesión de estas ayudas de excelencia por parte de la Junta supone un primer impulso a los investigadores de la comunidad para que posteriormente estén en mejores condiciones para acceder a las ayudas equivalentes a nivel nacional, las Unidades de Excelencia “María de Maeztu” y los Centros de Excelencia “Severo Ochoa”.


En este sentido, el CSIC en Castilla y León es un referente en la comunidad, puesto que en 2018 el Centro de Investigación del Cáncer (CIC, instituto mixto del CSIC y la Universidad de Salamanca) ya obtuvo el reconocimiento como centro de excelencia por parte de la Junta, que implicaba una financiación superior a los dos millones de euros. En esa misma convocatoria, el Instituto de Biología Funcional y Genómica (IBFG, también del CSIC y la institución académica salmantina) logró la concesión de la unidad de excelencia dotada con 850.000 euros.


“De cinco centros del CSIC en Castilla y León, ya tenemos cuatro con reconocimiento de excelencia”, destaca Mar Siles, que también es delegada institucional del CSIC en la comunidad. En su opinión, estas distinciones vienen a reconocer la calidad de las investigaciones de la agencia estatal. En próximas convocatorias, espera poder sumarse el Instituto de Ganadería de Montaña (IGM, centro del CSIC y la Universidad de León).