Margarita Salas analizará su experiencia como investigadora en la Facultad de Biológicas
AMR/DICYT Cierto día de 1964, llegaron al laboratorio de Severo Ochoa en Nueva York dos jóvenes investigadores españoles, que eran marido y mujer. "Estaréis en distintos grupos de trabajo. Si no aprendéis otra cosa, al menos hablaréis inglés", les dijo el Premio Nobel de Fisiología y Medicina de 1959. A ella, a Margarita Salas, no sólo le abrió el camino hacia la lengua franca de la ciencia, sino que le permitió llegar a un ambiente muy poco habitual en la ciencia y la universidad española de aquel entonces: la igualdad entre sexos. A pesar del tiempo transcurrido, Salas (Canero, Asturias; 30 de noviembre de 1938) aún sigue siendo una rara avis en la investigación española, pero ha mostrado el camino hacia sus congéneres. La Facultad de Biológicas de la Universidad de León acoge la primera Jornada Mujer y Ciencia en la que una conferencia de la bióloga molecular será el principal reclamo.
"A pesar de que la mayor parte de los estudiantes de Ciencias son mujeres, los puestos de responsabilidad, profesorado y dirección de investigaciones, fundamentalmente, siguen estando ocupados por hombres", se lamenta Elena Senís, coordinadora de la jornada divulgativa. La sesión persigue, por ello, "un futuro esperanzador para las mujeres, sin detrimento de los hombres, en el que se vean reconocidas por su trabajo". Algo que Margarita Salas tuvo la suerte de experimentar, a pesar del contexto histórico en el que estudió la carrera y comenzó sus investigaciones.
En una reciente conferencia en la Universidad de La Laguna (en la provincia de Santa Cruz de Tenerife) el pasado 4 de noviembre, Salas relató que tanto en su familia como en el ámbito académico en el que se desenvolvió no notó ningún tipo de discriminación: estudió una carrera como el resto de sus hermanos, su maestro Ochoa le permitió desenvolverse en un plano de igualdad con otros investigadores y su esposo, Eladio Viñuela, no la sopaló a pesar del carácter patriarcal de aquella sociedad. Esa experiencia, y su trabajo durante cerca de cuarenta años con el virus bacteriológico Phi29, que infecta a la bacteria no patógena Bacillus subtilis, serán expuestos por la protagonista en el Aula Magna de Biólogicas mañana 18 de noviembre a partir de las 18.00 horas.
Mujer y ciencia
La primera Jornada Mujer y Ciencia, que organiza la Asociación de Biotecnólogos de León, tendrá dos bloques temáticos. Por la mañana se analizará el papel de las mujeres en la ciencia, con las ponencias de María José Casado, subdirectora de Muy Interesante, y de Humildad Rodríguez, actual concejala de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible del Ayuntamiento de León y ex decana de la Facultad de Biológicas y Ambientales de la Universidad de León. En este bloque se potenciará el papel de la mujer en las Ciencias, "muy desconocido", según Senís. La segunda parte del cartel está dedicada a la experiencia vital de investigadoras: Carmen Vela, directora general de Ingenasa; Flora de Pablo, profesora de investigación en el Centro Nacional de Investigaciones Científicas (CSIC) y la propia Margarita Salas.
Entre los hitos de Salas está el haber sido la primera española miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos. Asimismo ocupa el sillón i de la Real Academia Española y pertenece a la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales. Su investigación en el CSIC sobre el fago Phi29 ha sido muy fructífero para la ciencia española tanto en los avances conseguidos como en el aspecto económico. En el primer caso, el último hallazgo, publicado en la publicación científica Proceedings of the National Academy of Sciences en octubre, sienta las bases para futuros trabajos sobre dos grupos de virus: los herpesvirus y los poxvirus, una familia que incluye, entre otros, el virus de la viruela. En el segundo, la patente sobre la investigación del minúsculo virus Phi29, con una secuencia de pares de ADN de veinte pares cuando el ser humano posee entre 2,8 y 3,5 millones, proporciona al Centro Superior de Investigaciones Científicas la mitad de sus ingresos por regalías.