Nutrition Spain , Salamanca, Thursday, October 06 of 2005, 14:24

La producción de setas en la región variará este otoño entre uno y seis kilogramos por hectárea

De continuar la falta de precipitaciones en las próximas semanas los expertos estiman que esta puede ser la peor temporada de los últimos 15 años

Ana Victoria Pérez/DICYT La producción de setas en Castilla y León variará este otoño entre uno y seis kilogramos por hectárea, en función de las zonas de la comunidad y de las especies de hongos. La previsión que realizan expertos y micólogos es una de las peores de los últimos 15 años, y los malos augurios se derivan de la sequía que desde hace dos años sufren los bosques de la región. A pesar de ello, los micólogos reconocen que la situación podría variar considerablemente si comienzan a registrarse precipitaciones en las próximas semanas.

Teresa Ágreda trabaja como técnico de micología y calidad desde hace más de ocho años vinculada al grupo de acción local del Sureste de Soria ADEMA y según ha explicado a DICYT, "este puede ser un muy mal otoño para recolectores y aficionados porque el campo acusa un falta de agua muy importante desde el año pasado. Concretamente en Soria apenas se han recogido 30 litros por metro cuadrado desde el mes de mayo y la situación en esta provincia puede hacerse extensiva a resto de la cuenca del Duero". La técnico matiza, "las únicas áreas que pueden escapar a esta situación son las que se encuentran en el Norte de León y Palencia, donde las lluvias han sido más constantes".

En cualquier caso Teresa Ágreda reconoce que "las predicciones acerca de la producción micológica son muy variables, por lo que si las lluvias hiciesen su aparición en las próximas semanas la situación cambiaría considerablemente y podrían llegar a recolectarse de cinco a 15 kilogramos por hectárea, dependiendo de las especies". Entre las más importantes que se encuentran en los bosques y montes castellanoleoneses se encuentran los níscalos, boletus,  tricholoma, parasoles y los rebosuelos.

Por su parte Fernando Martínez Peña quien ejerce como técnico del Departamento de Investigación Forestal que la Consejería de Medioambiente de la Junta de Catilla y León mantiene en el paraje soriano de Valonsadero, se muestra mucho más cauto y advierte que "los modelos meteorológicos sólo ofrecen predicciones fiables a corto plazo (entre tres y siete días), por lo que tampoco podemos predecir cómo será la campaña micológica de 2005. Si en las próximas semanas se producen fuertes precipitaciones podríamos comenzar a ver setas comestibles dos o tres semanas después".

Aún así Martínez Peña admite que "determinadas especies como la amanita caesarea, que es una seta cuyo crecimiento depende directamente de la temperatura y las tormentas de verano, es muy probable que presenten producciones muy bajas este otoño. Pero otras como los níscalos (del grupo lactarius deliciosus), la seta de cardo (pleurotus eryngii) o las capuchinas (tricholoma portentosum), de campaña más tardía, todavía podrían generar producciones dentro de lo normal si llueve lo necesario y no se producen heladas fuertes este otoño".

Otros condicionantes

Esta variabilidad interanual de fructificación de los hongos en la comunidad autónoma es muy elevada. Por ejemplo, según los estudios realizados por el Departamento de Investigación Forestal de Valonsadero, la producción natural de boletus edulis en bosques de pinus sylvestris (pino albar) oscilan entre 8'3 y 87'7 kilogramos por hectárea y año, lo que, según Fernando Martínez "da una idea de las enormes variaciones interanuales existentes. Un 65% de esta variabilidad se debe a las diferencias en precipitación, temperatura o reserva de agua en el suelo que se dan de unos años a otros en el monte".

Por otro lado "como consecuencia de la sequía, la actividad fotosintética de los árboles también ha sido menor de lo normal y es probable que las fuentes de carbohidratos necesarias para generar las producciones de setas se hayan visto mermadas", apunta el técnico. 



Pérdidas irreparables

Los incendios que han asolado algunas zonas de la comunidad este verano también han dejado su huella en el sector micológico, ya que tal y como explica Santiago castro, presidente de la Federación de Asociaciones Micológicas de Castilla y León "sabemos que el fuego ha terminado con especies autóctonas, y esto tendrá consecuencias a medio y largo plazo".

La sobreexplotación de este recurso es otro de los problemas que inquietan a las asociaciones, por lo que Castro advierte que "la recogida de ejemplares debe desarrollarse de manera correcta. Sólo cuando el hongo está maduro y ya ha soltado sus esporas".